Las consecuencias psicológicas del uso excesivo de la tecnología [Entrevista]

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Esta es una entrevista realizada por Blanca Robles del periódico El Debate sobre el uso excesivo de la tecnología, donde se explora sobre la adicción a las redes y smartphones, videojuegos y más, además, naturalmente se brindan algunas sencillas recomendaciones tanto para padres como para uno mismo.
 

 

¿El uso de celular puede generar adicción? De ser así, ¿hasta qué grado es curable?
 

Así es, no me queda duda de que el uso del celular puede engancharnos de una manera tal que puede convertirse en una adicción, aquí en Los Mochis es algo que ya comienza a ser motivo de consulta. Si lo analizamos es fácil entender por qué se está dando este fenómeno, para empezar no podríamos negar que el uso del celular tiene grandes ventajas, como el poder estar en contacto con familia y amigos, enterarnos de lo que pasa en el mundo, encontrar ayuda en un momento de emergencia y muchas más cosas; además de estos beneficios, el que sea mucho más fácil y accesible interactuar con otras personas e incluso conocer personas nuevas es bastante atractivo y si añades que al tiempo de usar las redes sociales incluso la publicidad parece estar hecha a la medida de nuestros gustos y necesidades (que dicho sea de paso, esto último de ninguna manera es casualidad) pareciera que caer en la trampa es casi inevitable, pues la satisfacción que brinda el celular es tan inmediata que pronto se vuelve en una de las principales fuentes de gratificación. Teniendo esto en cuenta, cuando el uso del teléfono celular se convierte en un problema y se invierte demasiado tiempo en él, al grado de tener problemas laborales, familiares, emocionales, de pareja y de más, con ayuda profesional podemos aprender (o re-aprender) a usarlo de una manera distinta.
 

¿Cuáles son las consecuencias psicológicas que trae para una persona el uso excesivo del celular, una tablet, computadora o videojuegos?
 

Cuando analizamos un problema psicológico o conductual por lo general nos encontramos con un exceso o un déficit, en otras palabras incluso conductas saludables, como beber agua o hacer ejercicio, en exceso (o en déficit) pueden llegar a ser un problema. Lo mismo con el uso de los dispositivos que mencionas. Lo primero que podemos notar es algo muy parecido al síndrome de abstinencia como sucede en cualquier adicción, al momento de privarles del dispositivo algunas personas experimentan ansiedad, palpitaciones, cambios de humor, irritabilidad, depresión y/o pensamientos que pueden llegar a ser poco placenteros. En pacientes adultos, el problema principal que han reportado algunos consultantes es la poca concentración y un bajo rendimiento en el trabajo, es decir, su vida productiva y laboral se ve comprometida por el tiempo que invierten en utilizar el celular; en adolescentes el déficit de habilidades sociales y un inadecuado manejo de emociones es una de las principales consecuencias; dado que al interactuar más en redes sociales o en videojuegos online (exceso), no permite (déficit) el salir y desarrollar de habilidades básicas de comunicación y expresión, empatía, tolerancia a la frustración, llegar a acuerdos y ejercer roles sociales en interacciones cara a cara con sus iguales; en los niños el tener rabietas o hacer berrinches cuando se les priva de algún dispositivo o consola suele ser el principal indicador, que como sabemos, llega a ser muy molesto para los cuidadores.
 

Una tendencia al alza es el uso de los lentes de realidad virtual tomados como una diversión, ¿pero qué tan dañinos son estos para el ser humano de acuerdo a su punto de vista? 
 

Considero que podrían traer las mismas consecuencias que he descrito, la tecnología avanza y los dispositivos son cada vez más atractivos, intuitivos, fáciles de usar y más a la mano, y naturalmente serán más gratificantes, y como ya comentaba, creo que por eso es tan fácil engancharnos de una manera patológica.
 

En el aspecto psicológico, en los niños, ¿qué tan nocivo es el uso de estos dispositivos electrónicos?
 

Creo que esta pregunta aunque es interesante, está mal planteada. Permíteme ser más claro, no considero que el uso de los dispositivos en la niñez es algo que pueda interferir en el desarrollo psicológico, considero que es directamente el cómo los padres educan a sus niños. Si los padres brindan un entorno que favorezca un sano desarrollo, en donde se establezcan límites y reglas claras en donde modelen a sus hijos conductas que vayan de acuerdo a sus valores, se preocupan por su educación y sean buenos consejeros, donde se premien conductas sanas y adaptativas y se ignoren conductas disruptivas, todo saldrá bien. De ahí en fuera, ya sea que al niño le ofrezcan comida chatarra, drogas o una tablet, él responderá a la educación que le brindaron en casa. Por dar un ejemplo muy claro; una regla en casa podría ser que “para jugar videojuegos o entrar a internet primero hay que hacer los deberes escolares”, y bajo la misma lógica, un ejemplo de qué no-hacer sería:  “con tal de que el niño deje de hacer berrinche le doy la tablet”. Si te das cuenta, los dispositivos no tienen nada que ver, es el actuar de los padres ante las conductas de sus niños.
 

¿Cuáles son las recomendaciones de usted como profesional de la salud para que las personas utilicen menos el celular, la tablet u otros dispositivos y se centren más en la realidad, en su entorno?
 

Los consejos son muy sencillos:
 

  1. Nota qué tan enganchado estás del dispositivo: Si de pronto te quedas sin carga o sin datos en tu celular u olvidas el dispositivo y te resulta evidente que estás experimentando ansiedad acompañado de una necesidad urgente por remediarlo, y además cuando vuelves a tener tu celular y sientes un alivio inmediato: ten cuidado. 
  2. Úsalo como un premio: si estás realizando alguna actividad pon pequeñas metas y cuando las logres toma un descanso y prémiate con revisar tu dispositivo. Este consejo aplica especialmente bien para los padres. Comprende que el jugar videojuegos o navegar en internet en algún dispositivo es un privilegio que le das tú a tus hijos, deja que disfruten de éstos sólo si han cumplido con sus actividades o deberes, úsalo como un premio para ellos sólo cuando se han portado bien.
  3.  Desconéctate: Sencillamente no uses las redes o los dispositivos por un fin de semana, no pasará nada si te das un descanso.
  4. Conéctate, vive el momento presente: intenta conectarte con lo que estés haciendo, por ejemplo, nota qué se siente tener una charla con tus amigos, con tu familia o con alguna actividad que sea para ti placentera, incluso si no lo estás pasando tan bien por pensar en qué estará sucediendo en las redes, nota tus propios pensamientos y experiencias, nadie dijo que sería fácil, pero es interesante notar cómo llegan esos pensamientos y emociones y notar también cómo se van.
  5. Cuídate, pide ayuda: Si sientes que el uso del dispositivo está trayendo problemas acude a un profesional.

Osvaldo Muñoz Espinoza

Director y Psicólogo en Centro Integral de Psicología
Licenciado en Psicología Clínica, UNISON
Estudia Master en Terapia de Conducta, UNED
Doctorante en Evaluación Educativa, UDLM
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