Psicología conductual y educación: la opinión de un protagonista.

Se reproduce la respuesta de Dr. Julio Varela ante la pregunta ¿Cuál es el impacto del conductismo en la educación?. Se comparte tal y como fue obtenida de www.conducta.org

Respuesta: 

La pregunta que haces tiene muchas posibles respuestas. Espero responder a tu interés.

Impacto del conductismo en la educación.

Es común oír que el conductismo tuvo (tiene) una gran influencia en la educación. Esta aseveración generalmente se basa en el énfasis que se hizo en la programación educativa al definir los “objetivos conductuales” de cada curso. El auge de este movimiento fue en los años 70 pero … déjame decirte que aun cuando muchas personas creen que esto fue obra del conductismo, estrictamente no fue así. A finales de la década de los 60, en Estados Unidos empezó a considerarse una nueva “técnica” para mejorar a las empresas, a ello se le denomino “administración por objetivos” (entre otros nombres). Este movimiento coincidió con el libro de Tecnología de la Enseñanza escrito por Skinner en 1968 y con los famosos trabajos de Fred Keller (Good-bye Teacher…, 1968) sobre el SIP (sistema de instrucción personalizada). Ambas acciones eran compatibles, además de que los empresarios empezaron a ver a la educación universitaria como su antecedente necesario y por ello había que hacerla más eficiente (para obtener mejores trabajadores). Por ello, apoyaron entusiastamente que los planes de estudios se elaboraran definiendo los objetivos conductuales respectivos. Este efecto repercute hasta nuestros días. Sin embargo, y hay que aclararlo, especificar los objetivos conductuales de un curso, no hace que la educación sea conductista. Como anécdota, déjame contarte que en mis tiempos de estudiante formé parte de una comisión de alumnos y profesores de la Facultad de Psicología de la UNAM para hacer ese “reformón” a nuestro programa de estudios de la carrera de psicología. Fue muy interesante (y paradójico) entrevistarnos con reconocidos maestros psicoanalistas para que definieran los objetivos conductuales de los cursos relacionados al psicoanálisis.

Este punto lleva a un punto nodal: el conductismo contribuyó en gran medida a hacer mas objetiva la educación y sus formas de evaluación pero sin ir a fondo, esto es, sin plantear los procedimientos necesarios para que ocurra el aprendizaje que, se supone, es el eje central de la educación ¿o no?

Educación tradicional (verbalista)

El perfil del docente y del alumno, desde el conductismo, se define a partir de las actividades que se supone deben saber hacer los maestros y que deben lograr aprender los alumnos. Pero, como decía antes, el impacto del conductismo se limitó a la definición de los objetivos conductuales, ayudando a la educación tradicional a ser “mas eficiente”. Un gran problema de la educación actual es que generalmente define sus “objetivos” en términos verbalistas y así, se “especifica” que el alumno será capaz de analizar, pensar, decir, definir, identificar, etc. etc. Por ejemplo, es común encontrar que en un curso de “Análisis Experimental de la Conducta” se especifican objetivos como: el alumno 1) debe definir qué es un Programa de Reforzamiento; 2) debe identificar los procedimientos de automoldeamiento, aproximación sucesiva y de castigo intermitente; 3) debe analizar la información de un registro pla-check; por ejemplo. Con este tipo de “objetivos” el alumno no aprenderá a elaborar y aplicar un programa de reforzamiento, no usará el automoldeamiento, la aproximación sucesiva ni el castigo intermitente; y no realizará un registro, de cualquier tipo.

  El conductismo: El malo de la película

Si consideramos a Watson como el fundador del conductismo, podemos decir que desde entonces ha recibido críticas. Algunas de ellas se hicieron con gran acierto y dentro del campo académico. Las más ocurrieron fuera del campo académico y mediante “argumentos” que son producto de ignorancia y confusión. Algunos ataques frecuentes al conductismo son: es imperialista; quiere condicionar al ser humano como si fueran perros; es antihumanista y pretende controlar la conducta del ser humano; es superficial al sólo considerar los estímulos y las respuestas; funciona solamente con animales y sujetos con retardo en el desarrollo. Por esto y mucho más, el conductismo es el malo de la película!

Otra anécdota. En 1977 se realizó en su ciudad, San Luis Potosí, el III Congreso Mexicano de Análisis de la Conducta. Un día antes de la inauguración del evento, había varias paredes pintadas en la ciudad, decían “Fuera conductismo por imperialista”.

Será malo preocuparse para que los alumnos aprendan los contenidos de los programas? Será malo especificar los procedimientos que los maestros deben seguir para que sus alumnos aprendan? Será malo definir qué es lo que un alumno sabrá hacer al finalizar un curso? Será malo investigar cuáles son las mejores circunstancias para que ocurra el aprendizaje y éste pueda aplicarse en situaciones extraescolares? Si esto es malo, yo soy MUY malo!.

Luis Daniel Ibarra Salaices

Psicólogo en Centro Integral de Psicología
Psicólogo en Instituto Pedagógico Infantil Bilingüe, S.C.
Licenciado en Psicología, UdeO
Maestría en Educación, UPNVer perfil