Siento mucha ansiedad ¿qué puedo hacer?

Antes de iniciar con este pequeño artículo, es importante subrayar que la ansiedad puede llegar a limitar a cualquiera. Es una condición clínica que requiere compromiso y ayuda profesional. Así que si te sientes ansioso ¡busca ayuda profesional! Un psicólogo capacitado puede ayudar a producir cambios profundos en tu vida.

 

¡Iniciemos! Las personas que viven, o han vivido ansiedad se encontrarán con algo que los une a todos más allá de las sensaciones físicas (palpitaciones y taquicardias, sudoración, entumecimiento, falta de aire, sensación de morir) y los pensamientos (“voy a morir”, “perderé el control”, “sufriré un ataque al corazón”, etc), esto es que las personas que viven con ansiedad comienzan a evitar distintos escenarios y escapan de ciertas situaciones. ¿Cuáles? obviamente aquellas que nos produzcan ansiedad.

 

Es común que si le temo a los insectos: evito jardines, lugares con focos donde haya insectos; si siento ansiedad al hablar en público: evito participar en clases, hacer exposiciones, ir a lugares concurridos, etc. Si le temo a la oscuridad: evito apagar las luces o ir a lugares oscuros; si me da ansiedad andar en camión: evito subirme a ellos y prefiero caminar grandes distancias; si temo a sufrir un ataque de ansiedad en un avión: prefiero ir a todas partes en camión e incluso renuncio a un excelente trabajo en el que me pagan muy bien sólo porque debo viajar mucho y así la lista continúa dependiendo de la persona y su experiencia previa y contexto.

 

Aunque huir o evitar a las situaciones suena bastante lógico, con el paso del tiempo podrán notar que la ansiedad no disminuye, sino todo lo contrario, incrementa y comienza a dominar nuestra vida. Si siento ansiedad en las escuela podría dejar de ir a la escuela, y si después siento ansiedad en el Oxxo, podría dejar de entrar al Oxxo, así hasta no salir de casa… después sentimos ansiedad en nuestra propia casa… después incluso mientras dormimos.

 

Tal vez te suene exagerado, pero así es la vida de muchas personas que viven con ansiedad… ¿qué podemos hacer?

 

En esencia “dejar de alimentar” a la ansiedad. Como podrás imaginar esto significa no escapar de estas situaciones y aprender a verlos con perspectiva, con otros ojos, permitirnos sentir estas sensaciones y ver cómo llega, cómo está con nosotros y cómo va.

 

Una de muchas formas de lograr esto podría ser el retomar poco a poco las actividades que solían ser gratificantes y así volver a darle sentido a nuestros días. Algo que podrías hacer es esto:

 

1.- Reconoce qué cosas son importantes para ti.

 

Existen distintas áreas, por ejemplo: la familia, los amigos, el trabajo, la pareja, los hijos, el tiempo libre, la salud, la espiritualidad, la educación, etc.

 

2.- Haz una lista de actividades o escenarios que te producen ansiedad y ordénalas de menor a mayor.

 

Imagina que temes hablar en público y esto está repercutiendo en tu educación, una lista de cosas a las que les temes podría ser: participar en clase, pedir permiso para ir al baño, exponer frente al grupo, exponer tus ideas, debatir en el aula, pedirle a un compañero que te incomoda lo que te dice, llegar al salón cuando ya están todos sentados y responder cuando te pregunta algo directamente el profesor. Si todo esto para ti es importante porque te acerca a ser un buen estudiante, podríamos poco a poco comenzar a realizar dichas actividades.

 

3.- Observa tu experiencia sin juzgarla.

 

¿Qué pasaría si viera lo que siento no como algo bueno ni malo, sino como lo que es: ¡una experiencia!? Un paso importante es el poder vivir tus experiencias con ojos nuevos, incluso con curiosidad. Observar las sensaciones del cuerpo y los pensamientos que nos visitan es una opción que tienes y que puedes aprender en terapia. Esto puede ayudarte a acercarte a las cosas que para ti son importantes y no caer en la trampa de huir y escapar, y así ¡sin quererlo! alimentar a la ansiedad.

 

4.- Dirigir tu atención a lo que vale la pena

 

¡Seamos honestos! La ansiedad no pasa desapercibida, no se trata de ignorarla y tampoco se trata de quedarse ahí para observarla. Una opción que tienes es, que una vez notada y observada tu experiencia, puedas redirigir tu atención a lo que es importante y así avanzar hacia ello, con ansiedad o sin ella. Por ejemplo; si yo quiero participar en una clase, puede pasar por mi mente que lo haré mal ¡y puedo notar el pensamiento! Así como puedo comenzar a sentir ansiedad y tener deseos de salirme del salón ¡y también eso puedo notarlo! Una vez notado, sin juzgarlo, puedo dirigir mi atención a lo que es aun más importante ¡salir de una duda en clase! Y así iniciar la aventura de participar en clase. ¡Inténtalo! y dime que pasa después de unos días…

 

Lo que estás leyendo puede parecerte demasiado simple. Tanto que parecería que no se necesita ayuda de un profesional para realizarlo, o tal vez te parezca demasiado confuso y pudieras pensar que es lo más difícil del mundo, a fin de cuentas, seguramente lo has intentado.

 

La verdad es que hay mucho más detrás de estos simples consejos que un profesional atenderá con mucho cuidado en un proceso de terapia. Es por esto último que si te sientes ansioso el primero consejo será:

 

¡BUSCA AYUDA PROFESIONAL! Tú lo vales.

 

Si te sientes ansioso y buscas ayuda profesional contáctanos al 165 24 84 o envíanos un whatsapp o inbox 

Esperamos de corazón que esta información te haya sido útil.

Osvaldo Muñoz Espinoza

Director y Psicólogo en Centro Integral de Psicología
Licenciado en Psicología Clínica, UNISON
Doctorante en Evaluación Educativa, UDLMVer perfil